Momento incómodo.
Durante el vuelo, Emma permaneció en su asiento sin moverse demasiado.
Frente a ella tenía a Mateo, y a su lado a Sienna, que se había quedado dormida con una facilidad insultante apenas despegó el jet. Emmanuel, por su parte, iba pegado a la ventanilla, fascinado con las nubes como si el mundo allá arriba no tuviera guerras familiares, proyectos de colaboración ni exmaridos empeñados en arruinarle la paz a nadie.
Emma envidió, por un instante