Te amo, mi Emma.

Damián levantó el rostro de Emma al tomarla con suavidad por la mandíbula, obligándola a mirarlo bajo el agua que seguía cayendo sobre ambos.

Emma lo miró con el ceño ligeramente fruncido, la boca entreabierta y la respiración irregular.

Se quedaron así unos segundos, mirándose sin decir nada, como si cada cosa que no se atrevían a nombrar encontrara una forma de existir en el silencio.

Había pasado demasiado entre ellos.

Demasiado dolor, demasiada culpa, demasiadas noches perdidas.

Y, aun así,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP