Mundo ficciónIniciar sesiónElla es la mejor en su trabajo cada misión a su cargo ha finalizado con éxito, por eso su nombre y reputación son intachables, aún así, nadie sabe quién es ella en realidad o su identidad, de hecho puede ser cualquier mujer a la que te cruces sin saberlo. Por su parte Lorenzo Rinaldi es un poderoso hombre de negocios que enfrenta su propia guerra contra quienes le hicieron mucho daño a el y a la persona que más ha amado en su vida, su propia familia conocerá el precio de sus actos, pero para eso necesita de alguien, solo que hallarla es muy difícil ¿o no?
Leer másDesde muy temprano en la mañana, muchos de los medios de comunicación más importantes a nivel nacional e internacional publicaban la que nominaban como la noticia del año, todos excepto uno, el grupo de comunicaciones más grande e influyente del país, lo que era algo realmente extraño, pues a través de los años, su fama y prestigio de había consolidado por siempre tener de primera mano todas las primicias de la alta sociedad del país, sin embargo lo que no era de conocimiento público era el fuerte resentimiento que tenía este medio con el protagonista de tan importante noticia. Aun así, dado el nivel de importancia actual del hombre sí que era una gran pérdida para ellos no tener tan valiosa exclusiva.
- ¿Cómo sucedió esto? – Grita histérico Aníbal Moretti, mientras su hija, actual directora del principal canal de televisión de la cadena lo observa absorta en sus propios pensamientos. Eran años intentando destruir al recordatorio tangible de su fracaso, pero hasta ahora no solo no ha podido hacerlo, sino que peor aún él ahora está un paso adelante de ella. Pues mientras que ellos están allí discutiendo, todos los demás medios de comunicación no hablaban de otra cosa, los titulares no daban espera, Lorenzo Rinaldi se casa, el magnate recién nombrado el empresario del año, sorprende con la repentina noticia de su boda, ¿Quién es la novia?, esos y más eran los principales temas de la mañana de ese día, las redes sociales se inundaron de posibilidades, los principales paparazis e influencers del país, buscaban información, todos haciéndose la mismas preguntas, ¿de dónde había salido la futura señora Rinaldi?, ¿Por qué nadie sabe de ella?, pero hasta el momento solo se cuenta con una foto de la afortunada, aunque no se le puede ver el rostro, la pareja se nota feliz y el gran anillo en su dedo lo confirma. Las especulaciones no se han hecho esperar y diferentes versiones han empezado a circular, la historia de cenicienta es una de las más sonadas, pero, ¿Quién es en verdad la mujer?, es lo que todos se están preguntando - ¿Quién es esa mujer? – Cuestiona Aníbal sin perder la ira en su voz. - Pues no lo sé, pero lo cierto es que el bastardo sí que logro su objetivo. – Intervino Federico Moretti, quien es el hijo menor de Aníbal y el actual heredero de la familia. – Hizo un regreso magistral, ahora este en el centro del ojo público, justamente poco después de ser nombrado empresario del año. – Anuncio Irónico. – Vaya que sabe cómo hacerse notar, después de años manteniéndose en las sombras. – Se burlo irónico. - Averigua quien es la mujer. – Ordeno Aníbal a su hija. – Aunque lo odiemos es una noticia demasiado importante, no podemos dejar pasar algo así, nuestro prestigio esta primero, así que para superar el hecho de no haber publicado nada al respecto, debemos tener la primicia sobre la identidad de la mujer. – Declaro con seguridad. - Si, padre. – Respondió Casandra y salió de allí dispuesta a encontrar la información a como diera lugar. Aun podía recordar claramente aquel día donde Rómulo Rinaldi, su esposo, el padre de sus hijos, llego a su casa, su hogar, con aquel pequeño niño de 8 años que desde entonces se convirtió en su peor pesadilla, pero ahora no era momento de pensar en ello, primero debía resolver el asunto, tal como su padre le ordeno. ************* - Esto te saldrá muy costoso. – Dijo la hermosa mujer mientras jugaba con la copa de vino en su mano con una gran sonrisa observando de reojo a su futuro esposo, quien preparaba la cena tranquilamente. - Imagino que tienes tarifas especiales para miembros de la familia. – Dijo el hombre tranquilamente. - ¿Miembros de la familia? – Cuestiono ella levantando una ceja sinceramente confundida. - Por supuesto. – Respondió el hombre mirándola directamente a los ojos. – O es que olvidas que en un mes serás la señora Rinaldi, mi esposa. – Declaro con seguridad. – Lo que me convierte en miembro de tu familia. – Explico el hombre con una sonrisa ladeada. - Familia. – Murmuro ella, saboreando la palabra, una tan común e importante al mismo tiempo, pero que, para ella, era algo inimaginable, o al menos así era hasta ahora. - ¿Qué? – Cuestiono él al verla tan perdida en sus pensamientos. – Ahora, ¿te arrepientes de haber irrumpido en mi vida tan abruptamente? – Rio Lorenzo. – Es demasiado tarde, este es el precio. – Declaro chocando su copa con la de ella. - Veremos quién es el que paga el precio al final. – Dijo ella imitando su sonrisa y llevando la copa a sus labios, gesto que siguió Lorenzo, ambos mientras recordaban como fue que inicio todo.- Que sorpresa te ves aún mejor sin antifaz. – Sonríe ella con coquetería. Logrando una respuesta igual por parte de el- Vaya, pues que alivio. – Dijo Lorenzo comuna pequeña sonrisa. – Pensé que esa noche solo te acercaste porque no habías visto mi rostro, así que esta vez me arriesgue. – Comento con tono un tanto divertido, algo que definitivamente no es propio de él, al haber crecido solo desde la muerte de su madre, rodeado de desprecio, Lorenzo se convirtió en un hombre parco en sus emociones, pero ahora estaba allí y no podía negar que esa mujer estaba haciendo que una nueva faceta suya que ni siquiera el mismo sabía que tenía.El juego que estaban jugando ahora le parecía divertido, por lo que quiso seguir el juego de que no sabe nada, que lo sucedido en el club fue solo un encuentro casual, pero ambos saben que no es así, solo que por el momento ninguno de los dos está dispuesto a revelar sus cartas.- Jajajajajaj no es así. – Rio negando ella. – Solo vi a un
Lorenzo ya no dice más, solo la observa trabajar, mientras que Coral es completamente consciente de la atenta mirada de Lorenzo y sabe que eso no está bien, ella debería poder pasar desapercibida, sin embargo, parece que el por alguna razón ha puesto cierta atención en ella lo que no le gusta para nada, considerando seriamente la posibilidad de retirarse de todas formas lo que necesitaba de allí ya lo hizo. Una vez terminó dejando todo impecable, decidió irse rápidamente.- He terminado señor, con su permiso me retiro. – Dice recogiendo sus cosas.- Está bien. – Responde Lorenzo desde su puesto, pero antes de que salga vuelve a hablar. – ¿Cuál es tu nombre? – Pregunta, sin saber muy bien el porqué, pues eso es algo que normalmente no le importaría.- Lina, mi nombre es Lina señor. – Responde ella sorprendida por la pregunta y más segura de que es hora de retirarse.- Bien Lina, hasta la próxima.- Adiós. Dicho esto, Coral salió rápidamente de la oficina
Pasado- Parece que nuestro amigo encontró compañía esta noche. – Le dice Felipe a Luis señalando hacia la mesa donde habían dejado a Lorenzo, quien en ese momento se encuentra en compañía de una mujer a la que no alcanzan a ver bien pues esta de espaldas a ellos, pero por su figura deducen que es hermosa.- ¿Cuánto crees que dure la chica ahí? – Pregunta divertido Luis. – Yo apuesto a 5 minutos, si no es que Lorenzo logra espantarla antes. – Se ríe sin dejar de bailar con su acompañante.- No se. – Comenta Felipe. – Se ve bastante segura, creo que dará su lucha. – Opina con una sonrisa.- Veremos, yo no tengo tanta fe. – Finaliza Luis que conoce bastante bien a su amigo.Sin embargo, diferente a lo que Luis piensa, Lorenzo está bastante interesado en la mujer que tiene al frente de hecho la conversación se ha tornado cada vez más emocionante.- ¿Nos conocemos? – Pregunta Lorenzo manteniendo una postura despreocupada, pero sin quitar la vista de los ojos
El impacto de sus miradas encontrándose fue inmediato, lo que hizo que ambos sintieran una extraña sensación recorrer su cuerpo, pero ninguno dejo que el otro viera el efecto que ese instante le había dejado.Lorenzo detallo a su nueva acompañante la cual llego sin ser invitada, debía admitir que era hermosa, una mujer alta, cabello negro como la noche, vestida de negro, encantadora de por sí, pero su mirada, era justamente esa mirada la que le impedía quitar sus ojos de ella y eso que al ser un evento con antifaces no era mucho mas lo que el podía ver.- Parece que me has estado observando. – Comenta el despreocupado después de un momento, pero manteniendo la mirada en la mujer, la cual dejaba ver una pequeña sonrisa en sus labios rojos que prometían que una sola sonrisa podía acabar contigo. Pero con Lorenzo no, con él se necesita mucho más que eso y ella lo sabía.- Puede ser. – Confirmo ella sin quitar la vista de su objetivo. – ¿No me invitas una copa? – Pregunto con





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