C86: Yo soy un hombre libre.
Nadia siguió mirando a través del espejo, evaluando cada palabra y cada gesto de Elian con cautela. Había algo en él que no terminaba de encajar. Aquella fachada amable, ese tono considerado y la manera correcta en que se dirigía a ella, no coincidían con la imagen que ya tenía formada en su cabeza.
Sabía muchas cosas. Había escuchado a Indira más de una vez, incluso en sus momentos de mayor fragilidad. Sabía del matrimonio fallido entre Elian y su prima, de las múltiples infidelidades, de las