A veces volver a casa no significa volver a un lugar, sino a una versión de ti que habías dejado olvidada.
El apartamento huele a encierro, a polvo, a rutina vieja. Hace semanas que no piso este lugar, pero mi cuerpo lo reconoce de inmediato. Mis pasos me llevan directo al sofá sin pensarlo. Me siento y, por primera vez en días, no tengo que fingir que estoy bien.
Aquí no hay prensa. No hay cámaras. No hay Liam… o eso pensé.
Lanzo mi bolso al suelo y me quedo mirando las paredes vacías. El p