Hoy es un día que huele a nostalgia y a alegría mezcladas. El primer aniversario de Amelia… apenas puedo creer que ya haya pasado un año desde que esa pequeña llegó a nuestras vidas y, sin pedirlo, se convirtió en el centro de todo. Desde temprano, la casa tiene un aire diferente: globos blancos y dorados flotan por la sala, y cada rincón parece susurrar recuerdos de los últimos doce meses.
Camila está más emocionada que nadie. No deja de sonreír y de acariciar la cabecita de Amelia, que duerme