Nunca pensé que volver a este lugar me haría sentir tantas cosas a la vez. El apartamento está igual… y, al mismo tiempo, completamente distinto. Quizá no por lo que tiene dentro, sino por lo que yo llevo conmigo ahora. La última vez que crucé esta puerta, creía que la vida se trataba de controlar, de tener siempre un plan, de no dejar que nadie se acercara demasiado. Y, sin darme cuenta, aquí fue donde todo eso empezó a romperse.
Zoé entra detrás de mí, cargando a Amelia contra su pecho. Cami