La graduación fue un viernes de mayo.
Cuatro años habían pasado desde aquella mañana de enero en que Sophie entró a la cocina del penthouse con la carpeta delgada y le dijo a Harrison que quería hacer prácticas en la Fundación Robert Carter. Cuatro años de los que Evelyn conservaba los momentos en fragmentos: la foto en los escalones del juzgado, el cuaderno de derecho que Sophie seguía llevando a todas partes aunque ya no fuera cuaderno sino carpeta digital, la noche que Sophie llamó llorando