Capítulo 17: Un Trámite Para Una Amiga.
El aire en la cafetería se había vuelto espeso, cargado de silencios y emociones contenidas. Verónica apretaba la mano de Lía con fuerza, como si quisiera transmitirle su apoyo a través de ese contacto. Camila, conmovida, apenas podía creer lo que estaba escuchando.
—No puedo imaginar lo que has pasado, Lía —murmuró Verónica, con los ojos brillantes de lágrimas—. ¡Y tú sola cargando con todo!
Camila asintió, seria, dejando ver esa mezcla de compasión y rabia que solo una mujer herida por la inj