Mundo ficciónIniciar sesiónSinopsis: Mi Reina, mi Luna "Cinco cachorros. Un linaje sagrado. Un Omega real oculto en las sombras. Selene fue rechazada por la manada equivocada, pero su verdadero destino es gobernar como la Luna de Lunas. La venganza nunca fue tan pura... ni tan plateada". "La nieve caía como ceniza fría sobre el bosque de la Luna Plateada, pero el frío no podía tocarla. Selene se mantenía firme, sintiendo el latido de cinco corazones protectores en su vientre. A su lado, la loba blanca de ojos zafiro no era una simple bestia; era el eco de la Madre Luna y la promesa de un Omega real que el mundo creía muerto. Dorian pensó que la dejaba en la nada, sin saber que la estaba entregando a los brazos de la divinidad".
Leer másEn un claro del bosque de la manada Luna de Sangre, en el Altar Sagrado alrededor está la manada reunida, el Alfa Dorian en medio con los Ancianos, esperaba la llegada de Selene, a un lado de él está otra loba, ella tiene un vestido negro ceñido a su cuerpo, miraba con arrogancia a su alrededor.
Selene llegó, su vestido es blanco perlado, ella una joven, alta, piel blanca, rostro perfecto, labios delgados, nariz perfilada, ojos café mezclado con un verde aceituna, cuerpo esbelto, se detuvo por unos momento dudando si seguir o regresar sobre sus pasos, algo le anuncia que sería un día tormentoso para ella.
Entre los de la manada de empezó a oír rumores, uno de los lobos dijo:
— Mírala tan insignificante, una híbrida sin loba, no es digna de nuestro Alfa. —
otra hablo cerca:
— Selene es una mancha para nuestro Alfa y para la manada, los Reyes de Luna Plateada no aceptarán esta unión. —
Selene mira hacia donde está el Alfa Dorian, él está vestido con su ropa de Guerrero, él es alto, cabello negro, rostro perfecto, nariz perfilada, labios delgados, ojos café, piel blanca, cuerpo bien tebajdo.
Selene empezó a subir por la escalera, con porte de reina, al llegar al altar, uno de los Ancianos la regaño:
— Una híbrida sin loba, no debería estar de pie aquí en el altar, arrodillese muestra sumisión frente a nuestro Alfa, agradece que el té haya mirado.—
Selene obedece y se de rodillas con su cabeza inclinada, Dorian se acercó a ella, su mirada estaba llena de desprecio, sus palabras salen con un rugido lleno de odio:
— Yo Dorian Vane, te rechazo a ti Selene, te desconozco cómo mi Luna, no eres digna de estar aquí, tú sola presencia es un insulto a mi manada, una híbrida sin Loba es presa fácil. —
Selene ante el rechazo de Dorian, no pensó y se pone de pie, con la mirada inexpresiva le aceptó:
— Yo Selene aceptó su rechazo Alfa Dorian, que nuestra Madre Luna sea testigo de que no me quita ningún lugar como tú Luna, me estás liberando de la tumba. —
Estaba de pie con la frente en alto, a Dorian su actitud lo enfadó, le dio un golpe en pleno rostro, Selene cayó de rodillas, se pasó las manos por su cara le había quedado la marca, las lágrimas rodando por su rostro lastimado.
El Alfa Dorian fue hacia donde está Morgana mirando la escena con una mirada de triunfo, la tomó de la mano, la llevó con los Ancianos, dio la orden:
— Ella es mi elegida, preparen todo para presentar a mi Luna con la manada, la ceremonia debe continuar. —
El Anciano inclinado la cabeza le respondió:
— Enseguida alistó a la elegida. —
Pasaron cinco minutos, ella fue llamada al lugar donde permanece Selene arrodillada con la cabeza inclinada, el Anciano le habló con arrogancia:
— Selene debería haberse quitado, no eres digna de permanecer en el altar, fuiste rechazada por nuestro Alfa, tu una híbrida sin loba, debería agradecer que nuestro Omega te crío, fuiste abandonada por tu propia manada. —
Selene se puso de pie, sintió dolor al ver la mirada fría de Dorian que la mira con odio contenido, la ceremonia debía continuar, el Alfa se dirige hacia donde está se elegida, los pasos resuena en el piso de madera.
Al llegar le da la mano y la ayuda a ponerse de pie, la mira a los ojos:
— Yo Dorian Vane te acepto a ti Morgana como mi Luna.— dio la vuelta sin soltar la mano de ella y se dirigió a la manada. —Morgana es la nueva Luna de la manada Luna de Sangre. —
Los de la manada se inclinan frente a la pareja, Morgana mira a Selene dejando salir una sonrisa y en sus ojos había un brillo de triunfo, Dorian se volvió a mirarla sin ocultar el asco y el odio que emana de su ser, sus palabras salen como cuchillo afilado:
— Serás desterrada de mi manada, no la quiero volver a ver aquí, eres la maldición
para nosotros, con esos ojos café mezclado con verde aceituna, no eres ni humana menos loba, Omega Kaelen y Beta Fenris saquen a esta híbrida sin loba, si intenta regresar mantenla. —
El Omega Kaelen y el Beta Fenris la toman de los brazos bruscamente, ellos la sacan mostrando ser crueles con ella, el Alfa sonrió viendo la escena, su mirada era de triunfo, Morgana se acercó y lo abrazo de la cintura, en el cuello tenía la marca de su pareja.
Se dirige a la manada:
— Vamos a celebrar por su nueva Luna, el otro motivo es por habernos liberado de la híbrida defectuosa, tenemos muchos motivos para celebrar en grande.—
Los gritos de júbilo no tardan en hacerse escuchar y la música a todo volumen, por orden del Alfa reparten champagne en copas de cristal, a los primeros que les sirven es al Alfa y su compañera.
Mientras el Omega Kaelen y el Beta Fenris con Selene están lejos de su mirada, la vegetación los cubría, no están a la mira del Alfa, es cuandoa sueltan de su agarre, el Beta Fenris le dice mostrando preocupación:
— Selene corre y no mires atrás, si él se da cuenta que estamos dudando, antes del amanecer nos cuelga a los tres en el bosque para que los buitres se den un banquete con nuestros cadáveres. —
El Omega Kaelen la abrazó, las lágrimas corren por sus mejillas:
— Selene hija, debes huir, no pienses en nosotros, busca a tus padres, corre sin mirar atrás, nos ayuda que es de noche y el rastreador está en la celebración. —
Selene llorando le pide:
— Padre no me olvides, dile a mamá y a mis hermanos que los quiero a todos, los llevó en mi corazón. —
— Vete ya, no te detengas ni para recuperar el aire.—
Ellos le dan un empujón suave hacia adelante, Selene empezó a correr, sus zancadas eran largas, mientras corría alcanza a escuchar detrás de ella, había empezado una pelea, por el enlace de comunicó con el Omega:
— Padre, ¿qué pasa, están bien?—
— Hija estamos bien, debemos dejar rastros de sangre para confundir al rastreador, no nos podemos poner en evidencia con el Alfa, sigue corriendo y que nuestra Madre Luna te guíe hacia tu destino, te amo mi pequeña. —
Selene cortó el enlace y continuó sin rumbo fijo, en ese momento extraño a su loba, si ella estuviera presente la huida fuera más rápida.
En la manada Luna de Sangre la música está a todo volumen, varios bailaban y otros tomaban y hablan de Selene con desprecio, el Omega y el Beta regresan con la ropa y las manos manchadas de sangre, se acercan al Alfa, el Omega fue el que habló:
— Alfa ya su orden está cumplida, la híbrida sin loba no va a regresar nunca más. —
El dejando ver sus malas intenciones le dice:
— Omega y Beta bien hecho, vaya y se limpian, regresan a celebrar por mi triunfo.—
— Como diga Alfa, nos retiramos. —
Ellos se retiran a sus casas, no estaban en ánimo de celebrar, Morgana no perdía tiempo para reclamar su atención.
Con elegancia se dirige al trono que le ofrece Selene, ella en milésimas de segundo, cambia su uniforme de guerrera, por un vestido blanco, tejido con hilos de estrellas, con bordes de oro, su luz plateada ilumina todo el espacio del jardín, las flores abren dando su aroma dulce y delicada.Selene ocupa su silla cerca de ella, la mirada de la Madre Luna, sus ojos brillan con el fulgor de consternación:—¡Mis pequeños siguen haciendo sus travesuras, los quintillizos desde antes de nacer ya cuidan de su mamá!Selene le da una sonrisa genuina: —¡Sí, así es Madre, ellos son tiernos, adorables y con un carácter fuerte, no se van a dejar doblegar de nadie, ya muestran cada uno su genio indomable!Dorian y Morgana traen entre sus manos un cojín decorado con rosas blancas y rosadas, donde reposan una corona hecha con flores de Jasmin y sándalo, al lado un Cetro hecho con diamantes en Bruto, la pareja avanza seguida de los clanes y manadas, su paso era solemne y sus ojos brillan con un amor
Una risa cristalina se deja escuchar suave como la seda:—¡Mis traviesos lobos, le dan que hacer a su parte humana, o tal vez es la practica para hacer chuza, que nuevas travesuras los motiva, quizás los están entrenando para que sigan sus pasos. Jajaja jajaja si esto está muy divertido!La figura de la Madre Luna, envuelta en un fulgor plateado que parecía arrancar el cansancio de los huesos de los jóvenes lobos, observa el campo donde ellos entrenan con una serenidad infinita. Su presencia hace que incluso el aire se vuelva más ligero, cargado de una energía pura que los inmortales presentes logran reconocer de inmediato.Dorian, que recupera el aliento tras la caída provocada por los pequeños, se puso de pie con respeto.—Madre— murmura, inclinando la cabeza. —La agilidad de estos pequeños no es natural. Es como si supieran exactamente dónde vamos a estar antes de que movamos un músculo.La Madre Luna posa su mirada en Silas y Selene, que se acercan rápidamente. Sus ojos, profundo
La sangre de Elena, aún caliente y cargada de la inocencia de su vida humana, comenzó a mezclarse con el veneno gélido de Euclides. Mientras él la sostenía, observando cómo la vida se apaga de sus ojos para dar paso a un brillo carmesí, el resto del clan se mantiene en las sombras del callejón, expectantes.—Ya no es ella— murmura la mano derecha de Euclides, observando cómo el cuerpo de Elena se estremecía bajo los efectos de la transformación. —Ahora es nuestra.Euclides soltó el cuerpo inerte de la joven, dejando que cayera suavemente sobre el asfalto mojado. Limpió un hilo de sangre de sus labios con una elegancia cruel y mira hacia el horizonte, donde el amanecer aún estaba a horas de distancia.—Lo es— respondió el Virrey, con un orgullo que rozaba la locura. —Y cuando despierte, no recordará la angustia de su madre ni la necesidad de sus monedas. Recordará solo el hambre y el poder que ahora corre por sus venas. La era de la debilidad ha terminado para ella.El callejón se qu
Fuera, la luna ocultó su rostro tras una nube, como si no quisiera ser testigo del primer pecado de la nueva era de Euclides—Virrey, la mía ya empezó con el proceso de transformación, nuestro clan empezó a crecer, es una gran idea buscar nuevos integrantes.—¡Sigamos este nuevo método, aparte tengo otro punto para conseguir un gran ejército de vampiros, esta vez no nos venceran tan fácil, que se preparen los rubios platinados, les haremos morder el polvo a nuestro paso!Los veinte vampiros se alegran y celebran vitoreando por su primer logro:—¡Virrey! Así se habla, la victoria es nuestra, adelante siempre, para atrás nunca, ¡al ataque mis valientes!En el callejón ellos dan gritos de victoria, las veintiuna mujeres se ponen de pie, sus ojos en un color carmesí profundo, eran nuevas y los vampiros, se las llevaron del lugar, cuando empezaron a salir los primeros rayos del sol.Ellos se van a refugiar en una cueva, en el fondo no llega los rayos del sol, cada uno con su nueva pareja,
Último capítulo