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Capitulo 7: El Rey Alistair y la reina Aura ponen a la Partera enfrente de la princesa Selene.

El Omega Elías sonríe al confirmar:

—¡El amor es lo más maravilloso del universo, te entiendo a la perfección, me pasa lo mismo con mi mate, cuando él vínculo entre los dos es débil, no lo pienso y voy rápido con ella.!—

— Recuerda la vez que estaba en la sala inconsciente, la llevamos a la clínica y la doctora te informo que tenía la hemoglobina baja.—

Comentó el Omega Silas mirando al frente, él les responde con gratitud:

— Si, ese día ella se había ocasionado una herida profunda en la cabeza, con la caída de una escalera, intento bajar una caja del closet, gracias por la ayuda, en ese momento me desespere sin saber qué hacer, tú fuiste una gran ayuda.—

A cómo le ofreció lo cumplió, eran las ocho de la noche, la luna está en lo más alto del cielo, sus rayos plateados iluminan la silueta del Alfa de ojos azules zafiro, él se deslizó entre las sombras, entró por el balcón, Selene se despertó al sentir la presencia de alguien.

—¡Mi Reina te quería ver, te amo con todo mi corazón.!—

Se acostó a su lado y la abrazo por la espalda, Selene se tranquiliza al sentir el aroma de sándalo y tormenta, llenando sus pulmones, se dió la vuelta y pega la nariz al cuello de él, se quedó en Silencio, los que hicieron sentir fueron los quintillizos, abriendo un enlace con su padre:

—¡Padre ya es hora que sepas que estamos aquí, somos cinco a los que está olvidando, ¿no te importa nuestra suerte?—

La voz del mayor de los quintillizos se hace escuchar con autoridad en la mente de Silas, el sonríe al comentar con Selene:

—¡Mi Luna, ya tengo quien me regañe, el mayor de los quintillizos no ha nacido y ya encontró cómo abrir su enlace para hablar conmigo.!—

—¡Mi Alfa debe de contestar antes que se enoje, los cinco son capaces de poner la habitación al revés, de hacer bajar el lomo a cualquier lobo, tienen cada uno su propio carácter.”—

Silas sonríe y les hablo:

—¡Hijo si son importantes para mí, los estoy esperando que lleguen, los voy a consentir mucho, por ahora deben descansar.!—

Le acaricia el vientre, los siente moverse y con asombro le cuestionó:

—¿Todo el tiempo es así con los pequeños traviesos?—

—¡Los quintillizos siempre están activos, más cuando tienen hambre, no paran hasta que como, ayer en el comedor yo no había empezado a comer, de pronto los vidrios se las ventanas empezaron a vibrar con fuerza, a través de mi piel salía cinco luces plateadas, ellos se movieron hasta que empecé a comer.!—

Eran las tres de la madrugada, Selene se quedó dormida, Silas se levantó de la cama y la abrigó con la cobija de lana, esa madrugada sentía mucho frío, al salir cerró la puerta del balcón tras él, a como llegó se retiró.

Selene despertó alarmada al no sentir a Silas a su lado, encima de la almohada encontró una rosa roja, la tomó en sus manos, se quiso poner de pie, el mareo la hizo sentarse de nuevo, la doncella con la voz preocupada le detiene a tiempo:

—¡Princesa quédese en la cama, ¿que quiere hacer?—

— Quiero poner la rosa en un recipiente con agua.—

— ¡Majestad se cómo hacer para que la rosa no se marchite tan rápido, ya le busco un recipiente.!—

Selene le da la rosa, la doncella le dejó desayunando, ella se retiró a buscar para poner la rosa, cinco minutos y regresó, lo dejó sobre la peinadora.

Se había terminado de vestir, ella escogió el vestido que quería ponerse, había optado por uno verde aceituna, la doncella la ayuda a peinarse, ya estaba lista, sus padres entran y Alistair le preguntó:

—¿Cómo estás hoy?—

—¡Bien padre, los iba a buscar en este momento, quería su compañía.!—

Selene se metió en los brazos de sus padres, les da un beso en la mejilla y los ve sonreír, Alistair le preguntó:

— ¿No han hecho algunas travesuras mis nietos?—

Selene na supo si darle a conocer a sus padres de la visita del padre de sus hijos, Aura se dió cuenta y cambia la conversación:

—¡Hija vamos para el jardín, te hace falta tomar un poquito de sol, aire y conocer los controles de dónde vives.!—

Alistair le dice:

— Si es buena idea, nuestra manada debe ir conociendo a su princesa, hay una persona que tiene que dar cuenta por algo del pasado.—

Salieron al jardín, varios guerreros son llamados por el Rey Alistair, ellos se reúnen alrededor de los Reyes:

—¡Mi hija está de regreso, lo que ella les ordene debe ser como si fuera sada la orden por nosotros.!—

Los guerreros inclinan la cabeza en señal de obediencia hacia la princesa y Reyes, se dan cuenta de dos nuevos Deltas:

—¿Quienes son los dos nuevos Deltas?—

El Omega Elías le informo:

— Majestad, los dos Deltas son mis amigos, me dió permiso para darles el entrenamiento, si cometí una ligereza le pido disculpas.—

— Omega Elías los puede seguir ayudando con el entrenamiento, Deltas sigan entrando duro, llegarán a ser unos buenos Omegas y guerreros en el futuro.—

El mayor de los gemelos:

— Majestad soy el mayor Elian, estoy para servirle en lo que disponga.—

El menor de los gemelos:

— Majestad soy el menor Eiran, estoy para servirle en lo que disponga.—

En ese momento se deja escuchar Silas:

— Majestades los gemelos son los hijos del Omega Kaelen, los conozco y son jóvenes leales.—

El Rey los mira analizando rápido a cada gemelo, terminó rompiendo el silencio:

— Tienen referencia de dos Omegas, más su padre que es un Omega al que quiero conocer en persona.—

Los guerreros me dan varios informes, al terminar de recibir el informe da la orden:

— Busquen a la Partera, debe rendir la información delante de mi hija.—

Dos de los guerreros la fueron a buscar, mientras tanto el Rey les escucha de las estrategias que están poniendo en práctica para defenderlos.

La Partera fue llevada ante los Reyes y la princesa, Alistair la mira con desprecio por su traición:

—¿Qué hizo con mi hija?—

La Partera se postra de rodillas y continua con el mismo cuento:

— Majestades su hija nació muerta, les mostré el cadáver al que mandó a sepultar en esos días de duelo, lamento su perdida por la princesa.—

La Reina Aura dejó escuchar su voz de Luna, fue un rugido lleno de odio:

— Como se atreve a seguir con el mismo cuento, yo escuché a mi pequeña Selene llorando, en el momento que perdí el conocimiento, mi corazón nunca me ha engañado, sentía llorando a mi pequeña muy lejos de nosotros.—

Alistair cuestionó de nuevo, su rugido hizo temblar a la Partera que intenta mantener la mentira:

—¿A dónde llevo a nuestra hija?—

— Majestades perdón, la princesa nació, no tenía nada en su centro, era un cascarón vacío, una híbrida sin Loba que la represente, ella es una maldición para nuestra manada.—

La Reina Aura le rugió cerca haciendo que entre en pánico:

— Era una recién nacida, su loba todavía no se podía manifestar, no tenía ningún poder para saber si nuestra pequeña tenía una loba o no.–

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