Mundo ficciónIniciar sesiónMientras agonizaba, Ellie descubrió la peor de las traiciones: su todopoderoso compañero, el Rey Alfa Dominic, se había pasado la vida deseando a su hermanastra Vivian. No fue suficiente con pisotear sus años de entrega y devoción. Se apresuró a coronar a Vivian como la Reina Luna mientras Ellie exhalaba su último aliento. Pero la Diosa Luna decidió intervenir y le concedió una segunda oportunidad. De vuelta a sus dieciocho años, Ellie estaba harta de ser la loba patética y sumisa que mendigaba la atención de Dominic. En esta nueva vida, ella tomó el control. Pero había un detalle fuera de sus planes: Dominic. El futuro Rey Alfa también había cambiado. Sus ojos ahora la perseguían con una obsesión salvaje, y todo indicaba que la pesadilla de su pasado escondía secretos mucho más oscuros...
Leer másPOV: VivianEn cuanto Dominic se marchó, me puse furiosa.El claro se había convertido en un desastre. Los instructores corrían de un lado a otro intentando organizar un equipo de búsqueda, mientras los estudiantes susurraban y hacían apuestas sobre si Ellie seguía viva. Algunos estaban asustados. Otros habían decidido que una loba desaparecida no era motivo suficiente para dejar de celebrar la victoria.Los faroles colgaban de postes improvisados y se balanceaban con el viento, iluminando a medias a los alumnos que no sabían si debían quedarse o regresar a la Academia. También había varios borrachos tirados sobre la tierra, como si nada importante estuviera pasando.Ya hacía horas que estaba completamente oscuro y la montaña parecía una enorme mancha negra frente a nosotros. La prueba no había terminado, pero tampoco la habían cancelado. La habían dejado suspendida porque, al parecer, nadie quería hacerse responsable de tomar una decisión.Mantuve las manos entrelazadas frente a
POV: DominicEstaba débil y agotada, pero todavía le quedaban fuerzas para poner los ojos en blanco.—¿Por qué siempre me preguntas eso como si lo hubiera planeado? —replicó con fastidio.—No siempre te lo pregunto —respondí mientras me ponía de pie—. Solo que… Olvídalo. Voy a llevarte de regreso. Sujétate de mi pelaje y…—No —me interrumpió con firmeza.La respuesta fue tan seca que la miré sin poder creerlo.—¿No? —repetí, convencido de haberla escuchado mal.Ellie apoyó las manos en el suelo e intentó levantarse, aunque apenas tenía fuerzas para sostenerse. Diosa, incluso en ese estado seguía siendo insoportable y terca.—Si acepto tu ayuda, mi equipo perderá —explicó entre dientes.La observé como si acabara de golpearse la cabeza otra vez.—Ellie, han pasado horas. Tu equipo ya perdió —le recordé con impaciencia.—No —me corrigió con calma—. Si regreso caminando, todavía podemos quedar en algún puesto. Si tú me cargas, nos descalificarán. No puedes llevarme solo porque…
POV: DominicLa palabra «desaparecida» me cayó como un golpe al pecho.La escuché por encima de todo el ruido del campamento. Dejé la cerveza sobre el mostrador y miré el límite del bosque.¿Ellie todavía no había regresado? ¿Cómo carajos no me había dado cuenta?Parpadeé varias veces mientras intentaba recordar las últimas horas. Había pasado demasiado tiempo. Muchísimo.Comencé a moverme antes de decidir qué hacer. Me abrí paso entre la multitud y avancé hacia los árboles.Ellie ya debería estar allí.—Dominic… espera —gritó alguien a mis espaldas.No le hice caso. Aceleré el paso hasta terminar trotando.—¡Dominic! —exclamó Vivian mientras me sujetaba de la chaqueta—. ¡Espera! Está completamente oscuro allá afuera. Deja que los profesores se encarguen. No puedes simplemente…Me volteé con tanta rapidez que Vivian retrocedió asustada.—E… ese terreno no es seguro —insistió con los ojos llenos de lágrimas—. Lo entiendo. Soy su hermana y también estoy preocupada, pero enviar
POV: EllieEsperar sola dentro del bosque me hizo entender que no era un lugar silencioso. Las ramas crujían sobre mi cabeza y chocaban entre sí con un sonido que me ponía los pelos de punta. A lo lejos se escuchaba correr el agua, lo bastante cerca para recordarme que existía, pero demasiado lejos para ir por ella.Nos habían enviado sin ninguna provisión. No era un campamento, claro, pero una botella de agua no habría sido ningún lujo.Cada vez que respiraba, una pequeña nube se formaba frente a mi cara. Permanecía apoyada contra un pino, con los ojos clavados en el espacio entre los árboles por donde debía aparecer mi equipo.Ya había pasado bastante tiempo y seguían sin llegar. No era un retraso como para pensar que había ocurrido una tragedia, pero sí lo bastante largo para preocuparme.Agucé el oído en busca de pasos, voces o cualquier señal de que estaban cerca.De pronto, las ramas se sacudieron y mis compañeros aparecieron tropezando entre los árboles. Estaban empapados
Último capítulo