Mundo ficciónIniciar sesiónMientras agonizaba, Ellie descubrió la peor de las traiciones: su todopoderoso compañero, el Rey Alfa Dominic, se había pasado la vida deseando a su hermanastra Vivian. No fue suficiente con pisotear sus años de entrega y devoción. Se apresuró a coronar a Vivian como la Reina Luna mientras Ellie exhalaba su último aliento. Pero la Diosa Luna decidió intervenir y le concedió una segunda oportunidad. De vuelta a sus dieciocho años, Ellie estaba harta de ser la loba patética y sumisa que mendigaba la atención de Dominic. En esta nueva vida, ella tomó el control. Pero había un detalle fuera de sus planes: Dominic. El futuro Rey Alfa también había cambiado. Sus ojos ahora la perseguían con una obsesión salvaje, y todo indicaba que la pesadilla de su pasado escondía secretos mucho más oscuros...
Leer másPOV: EllieCuando se hizo de noche, sentía el cerebro hecho papilla. La Academia había sido un infierno de chismes: susurros, miradas en mi nuca y lobos fingiendo no mirarme el cuello en busca de la marca del vínculo. Sabía que las cosas no funcionaban así, pero la paranoia en el aire era real.Medio campus me evitaba. No sabía si era por culpa o por otra amenaza de Dominic. Me senté a lo indio sobre la cama. La luz de la pantalla me iluminaba la cara mientras terminaba el mensaje que ya había borrado como cuatro veces:Ellie: Lucas, perdóname por abandonarte ayer en la fiesta. Te juro que no fue a propósito. Todo se salió de control.Su respuesta llegó en un parpadeo:Lucas: ¿Se salió de control? Ellie, fuiste el chisme del año en toda la Academia. Qué bueno que fui contigo. A Ryan le habría dado un infarto con tanta atención.Solté un bufido porque tenía razón. Un lobo más débil no habría aguantado toda esa locura.Mis ojos pasearon por mi cuarto y aterrizaron en... joder, los viejos
POV: DominicApenas toqué la puerta de mi casillero, mis amigos cayeron sobre mí como una jauría hambrienta.—Hermano, hoy te ves diferente —comentó Marcus, dándome un codazo con la fuerza suficiente para sacarme el aire.—Radiante —añadió Tyler con una sonrisa arrogante—. Ya escuché el chisme. Es obvio que la Diosa Luna te bendijo, ¿o me equivoco?Puse los ojos en blanco. Era obvio que estos idiotas no me iban a dejar en paz.—Siempre me veo bien —repliqué—. Esa no es ninguna novedad.—No, hablo en serio —se rio Marcus—. Traes encima toda esa aura de «acabo de encontrar a mi compañera destinada». ¿De verdad creíste que podías ocultar ese olor?—Y es más que obvio —exclamó Tyler— que se trata de Vivian.Me tensé por completo. Ninguno de los dos lo notó. O al menos fingieron ignorarlo.—Ya era hora, para ser sinceros —se burló Marcus—. Hermano, imagínate cambiar a la sombra dependiente de Ellie por su hermana menor y mil veces más atractiva...—Cierra la maldita boca —lo corté en seco.
POV: EllieAl pisar el campus a la mañana siguiente, los estudiantes no dejaron de mirarme. Sentí todas y cada una de sus miradas, algo que me incomodaba.Me veían cuando iba a los casilleros, a los bebederos y por los pasillos. Los susurros hacían eco a mis espaldas, llenando el silencio con ese morbo que atrae a cualquier chismoso.Me acomodé la mochila en el hombro e ignoré a todos los curiosos, aunque el estómago se me retorcía de los nervios. Tenía que respirar un poco. Era imposible que la manada supiera la verdad. Dominic jamás abriría la boca. Admitir nuestro lazo como compañeros destinados era un golpe directo a su ego de Alfa. Además, para él yo era su sirvienta. Su verdadero premio siempre había sido Vivian.Por la Diosa, cómo lo odiaba.Pero mi lado racional conocía los riesgos. Aunque él mantuviera la boca cerrada, los cambios de olor se percibían en la Academia. Con un vínculo tan fuerte, era muy probable que el resto de los lobos pudieran olerlo en mi piel.Genial. Más d
POV: EllieSiempre creí en el retorcido sentido del humor de la Diosa Luna. Me concedió una segunda oportunidad de vivir.¿Pero esto?Esto era crueldad pura y dura envuelta para regalo.Dominic estaba parado frente a mí, con los ojos abiertos de par en par y una cara de bobo capaz de colmar mi paciencia. El viento cambió de dirección. Trajo consigo esa atracción eléctrica y cálida tan conocida para mí. El vínculo. El mismo vínculo con el que había muerto en mi vida pasada. La misma trampa en la que había jurado no volver a caer.Se sentía tan bien y tan cercano. Casi podía revivirlo todo de nuevo... justo antes de agarrarlo por el cuello y romperlo.—Rechazo el vínculo —susurré. Tenía la garganta en carne viva—. ¿Me escuchas?Dominic tragó saliva. Su rara cara de alivio fue perforada por la realidad de mis palabras.—Ellie, ¿qué carajos...? ¿Por qué...? —preguntó él. Estiró la mano hacia mis hombros, pero me aparté.—No. —Mi voz tembló, quebrándose—. No, esto es un error. Porque eso si
Último capítulo