Anna
No he pegado un ojo en toda la noche. Tumbada en esta cama demasiado grande, en esta villa que me asfixia, cuento las horas hasta el amanecer. Mi corazón golpea contra mi pecho, mis manos tiemblan cada vez que pienso en lo que me espera hoy. Huir. Mentirle a Louis. Arriesgar mi vida y la del niño.
Al alba, Clara entra sin hacer ruido en mi habitación. Su mirada se cruza con la mía, comprende que estoy lista. Sobran las palabras. Se acerca, me tiende un vestido sencillo, discreto, muy lejos