Anna
El día se estira lentamente.
Me han instalado en una habitación un poco más luminosa. Las paredes son de color crema, hay una pequeña planta de plástico en una estantería. Un intento desesperado de hacer el lugar más vivo.
Pero sigue siendo un hospital.
Un lugar donde todo puede tambalearse.
Un lugar donde se cuentan los latidos, las lágrimas, las ausencias.
Un lugar donde la vida y la muerte se rozan, sin avisar.
La luz recorta sombras en el suelo.
Una camilla chirría en el pasillo.
Louis