La mañana siguiente Jeremías despertó antes que Macarena. Se sentía dichoso y feliz de verla a su lado nuevamente. Ahora estaban casados y juntos.
Luego de ducharse, bajó las escaleras para preparar el desayuno. Debía encontrar una empleada que se ocupara de ellos durante esa semana que estarían en Ginebra. Aunque de ser por Jeremías, se quedaría para siempre allí y se olvidaría de aquel oscuro pasado, lleno de mentiras, traición, dolor y tragedia en Madrid.
Minutos más tarde, subió las escal