Esa misma noche, Inés estaba sola en su habitación. Caminaba de un lado a otro iracunda, como un león enjaulado que desea escapar. En una de sus manos, sostenía con fuerza su teléfono. La presentación de la revista había sido un completo caos. Nuevamente Macarena salía ganando.
“La publicación no saldrá, la información debe ser archivada y la difusión queda cancelada. Son órdenes de su hermano, Jeremías. Exige que se hagamos una disculpa públicamente para su prometida o nos demandará”
Las pala