Finalmente llegó el momento esperado. En dos días se llevaría a cabo la presentación de la revista con la hermosa Macarena iluminando la portada.
Esa noche recibió en la pensión una enorme caja rectangular.
—Firme aquí, por favor —pidió el repartidor.
Macarena firmó y mientras se dirigía a su habitación, leyó la tarjeta en la que se le exigía usar aquel vestido en la presentación de la revista.
Al abrir la capa, ella quedó impactada con lo hermoso de aquel vestido. Sin embargo al sacarlo, n