Apenas Macarena estacionó su coche en el estacionamiento, reconoció el lujoso automóvil de alta gama perteneciente a Lucas. ¿Qué estaba haciendo en aquel lugar y justo en el mismo hotel que se hospedaba Jeremías?
Aunque podía ser simple casualidad, no dejaba de generarle intriga.
Descendió de su vehículo y justo cuando se disponía entrar al hotel, sintió una mano sujetándola del brazo.
Macarena se giró sobresaltada.
—¿Qué haces aquí? —Jeremías le preguntó con voz firme.
—Vine a hablar conti