Jeremías la levantó, sosteniéndola por los muslos, y la pegó contra la pared de azulejos. Giselle se enlazó a su cuello, se colgó de él y rodeó sus caderas con las piernas. El beso se volvió más intenso… hasta que, justo en ese instante, el nombre de Macarena escapó de los labios de Jeremías.
Giselle se quedó completamente inmóvil.
Al igual que Lucas, él también la había confundido con aquella mujer.
¿Qué demonios tenía Macarena que todos los hombres parecían quererla a ella?
Giselle se apartó