Capítulo 147

Charles sonrió, con los ojos llenos de luz. —Sí, claro que sí. Y más si son hechas por mis tres hijos.

—¡Yupi! ¡Papá quiere sopa! —gritó Eva. Los tres salieron disparados con Carmen hacia la cocina. El ruido de sus pequeños pies se alejó, y la sala quedó en silencio.

Me recliné contra el sofá, exhalando. La paz era frágil, pero real. Miré a Charles. Él me devolvió la mirada, con una gratitud silenciosa que nos conectaba.

Don Augusto carraspeó, y mi madre se movió incómoda en su asiento. Era la
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP