El cartero llegó a las nueve de la mañana del miércoles.
Valerie estaba en el jardín, tendiendo ropa mientras los trillizos jugaban en una manta bajo la sombra del roble. Matilde preparaba almuerzo en la cocina. Julián daba clases en el pueblo.
Rutina. Paz. Normalidad.
El cartero saludó con la mano, dejó el correo en el buzón junto al camino, se fue.
Valerie terminó de colgar la última sábana, recogió el canasto, caminó hacia el buzón.
Tres facturas. Una revista de jardinería para Matilde. Un c