El jueves amaneció con ese tipo de silencio denso que precede a las tormentas.
Valerie se levantó a las cinco y media, incapaz de dormir más. Roger había estado en sus sueños, transformándose en Dimitri, luego de vuelta en Roger, sus amenazas mezclándose hasta volverse indistinguibles.
Bajó a la cocina con Daniel, dejando a los otros dos durmiendo. Necesitaba aire que no estuviera contaminado por la presencia de Roger en la habitación de al lado.
Julián ya estaba ahí, preparando café con movimi