El mensaje de Carolina llegó a las siete cuarenta y tres de la mañana.
"Tengo el rastreo. Ven cuando puedas. No es lo que esperaba."
Valentina leyó el mensaje dos veces.
No es lo que esperaba.
Carolina no usaba esa frase cuando los resultados eran normales.
Sebastián estaba en la cocina con Isabella en el porta bebés y una espátula en la mano, negociando en voz alta con el huevo que se le estaba pegando a la sartén.
Emma, sentada en el banco del desayunador, lo observaba con la expresión cientí