La idea llegó la noche del regreso de Oaxaca.
No de manera abrupta. De la manera en que llegaban las cosas que llevaban tiempo formándose sin que uno supiera que se estaban formando: de repente estaban ahí, con la claridad de algo que siempre había existido pero que necesitaba el momento correcto para volverse visible.
Valentina estaba deshaciendo la maleta cuando lo pensó.
La foto que Sebastián había tomado en la playa.
Ella de espaldas mirando a las tres niñas.
Y la certeza de que había cosas