Carolina y Sofía llevaban dos años casadas.
Sofía había negociado el modelo híbrido que Emma había predicho: seis meses en Nueva York, seis en Ciudad de México. El medio internacional había resultado ser el medio correcto para el periodismo que Sofía hacía, y Ciudad de México había resultado ser el lugar correcto para el tipo de vida que Carolina y Sofía querían cuando estaban juntas.
Carolina no había cambiado de trabajo.
Seguía siendo la persona que Valentina llamaba cuando algo requería la p