—No lo digo por mal, te lo digo porque ese estúpido rubio cambió al estar contigo —dijo Ashareen suavizando un poco el tono—. Veo en él una persona totalmente diferente y creo que él te quiere de verdad. Pero así como creo en él, tampoco quiero que inicies algo de lo que luego volverás a correr al primer signo de miedo.
Isabella comenzaba a entender lo que la pelirroja intentaba decirle. Comprendió que se había alterado por algo que, en el fondo, era una advertencia vital.
—Es como los instinto