24. La Gala de las Máscaras
El club de élite resplandecía bajo candelabros de cristal que proyectaban luz dorada sobre mármol pulido. Perfumes caros mezclándose con ambición palpable. Sonrisas medidas ocultando intrigas. El aire mismo vibraba con poder y dinero.
Llegué del brazo de Max, vestida en mi verde esmeralda como guerrera en armadura. Diego caminaba detrás de nosotros, presencia silenciosa pero reconfortante.
Las miradas nos siguieron. Por supuesto que lo hicieron.
El escándalo Undurraga era el chisme favorito de M