El viento soplaba con un susurro que parecĂa traer mensajes del otro lado. Eira se despertĂł de golpe en mitad de la noche, con el corazĂłn latiendo como un tambor dentro de su pecho. Sus sueños habĂan sido turbios… no por imágenes claras, sino por sensaciones. Una angustia profunda, una pena ajena que le habĂa calado los huesos.
Se sentĂł en la cama, envuelta en una manta, y mirĂł hacia la ventana empañada por el frĂo. El bosque dormĂa en sombras espesas, pero algo en su interior le decĂa que no t