Mundo ficciónIniciar sesiónValeria caminó hacia la entrada del complejo de Viktor con la cabeza en alto y las manos visibles, sabiendo que cada paso podría ser el último pero incapaz de detenerse.
El edificio se alzaba ante ella como una fortaleza moderna, todo acero y cristal oscuro que reflejaba el cielo gris de Moscú. Dos guardias la interceptaron a diez metros de la entrada principal, sus armas automáticas apuntando directamente a su pecho. Valeria no se inmutó, mant







