Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl regreso a Suiza fue un viaje silencioso marcado por una decisión que Valeria ya había tomado pero que no se atrevía a pronunciar en voz alta.
El avión privado cortaba las nubes con un zumbido constante que parecía amplificar el vacío entre ella y Aleksandr. Él había intentado conversar durante las primeras horas, pero sus respuestas monosilábicas habían construido un muro que ninguno sabía cómo derribar. Ahora permanecían sentados en extremos opuestos de la cabina, cada uno perdido en pensamientos que compartían el mismo centro: los niños, Viktor, y el futuro imposible que los esperaba.
Cuando las ruedas tocaron el asfalto suizo, Valeria sintió que su corazón se aceleraba con una mezcla de alivio y terror. El automóvil blindado que los esperaba atravesó las calles de Zúrich a velocidad controlada, cada semáforo una eterni







