Mundo ficciónIniciar sesiónViktor recibió la noticia de la muerte del oligarca con una sonrisa que no alcanzó sus ojos, como si estuviera evaluando no solo el éxito de la misión sino el alma de quien la había completado.
Valeria permanecía de pie frente a él en el despacho principal del complejo, con la ropa todavía manchada de sangre que no era suya. El vuelo de regreso desde San Petersburgo había durado apenas dos horas, pero se había sentid







