Mundo ficciónIniciar sesiónLas piedras temblaron bajo sus pies cuando el umbral se abrió. No fue un movimiento violento, sino algo solemne, acompasado, como si la montaña misma respirara tras siglos de espera. El eco de la voz de Veyrion, el primer dragón del pacto, aún danzaba entre los muros como una melodía de fuego contenido.
Rhea avanzó sin mirar atrás. Su cuerpo no era suyo por completo, era fuego que caminaba, fuego que temblaba. Kael iba tras ella, los ojos dorados fij







