"Cuatro meses después del regreso de Alemania"
Estamos en la sala de la casa de Erik tomando unas cervezas, cuando le suena su celular; por la cara de estreñido enamorado que puso, es Sole la que lo llama.
—Hola, mi amor —atiende. Es tan empalagoso; si estuviera Ian aquí, estaría poniéndolo nervioso con sus idioteces—. Bien, ¿y tú? —se queda en silencio—. ¿Qué vienes? ¿Cuándo? —pregunta—. ¿Mañana? Pero ¿por qué tan pronto? ¿Qué ha pasado? —cuestiona un poco preocupado, y yo deseo poder escuchar