Hoy vuelvo a casa, por lo que, con cuidado comienzo a levantarme; puta madre, esto duele. Tomo mi ropa, las cosas de baño y camino hacia la ducha; una vez dentro, con movimientos lentos trato de limpiar mi cuerpo lo mejor posible. Al cabo de unos cuarenta minutos salgo ya vestida, me siento en la cama a esperar y a revivir mí tiempo secuestrada. Todavía no puedo creer que haya terminado, y no solo que haya acabado la situación que pasé en esa casa, sino que haya finalizado todo, definitivamente