—Eres una chica muy mala, cariño —dice Eirikr antes de tomarla en sus brazos y echarla sobre su hombro.
—Eirikr…
—Sí, soy yo, nena —ríe con una sonrisa de suficiencia que ella bien quiere golpear.
“Maldición”, piensa ella, cuando él la levanta en sus brazos. Definitivamente con él no tiene opciones.
—¡Bájame, eres un maldito animal! —grita Everly de cabeza.
—Lo siento, mi prometida es una tóxica enojona —dice Eirikr riendo—. Feliz viaje para todos.
—¡Bájame, bruto!
Eirikr la ignora hasta que lle