Everly levanta sus brazos y acaricia la nuca de Eirikr, este intenta controlar a su animal interno para no asustarla, así que tiernamente la toma del rostro acariciando el filo de su mandíbula, así como su cuello.
Sin embargo, un toque en la puerta los interrumpe.
—Permiso —dice la hostess, que alcanza a ver cómo estos se comían las bocas con aquella pasión contenida por años—. Señor Jackson, el abogado Neil Taylor está aquí.
La mirada acusatoria que le da Jackson por no haber esperado a que le