Raven se tensó.
—No es… no es nada especial. No voy a un sitio caro, solo estarán mi padre, mi hermano Richard, mi vecino Xion y una amiga de la familia.
Maelik se cruzó de brazos.
—Quiero que me invites. No me importa dónde es. Yo...tengo tiempo.
Raven abrió la boca para negarse, pero Lionel apareció en la puerta justo en ese instante.
—¿Invitar a dónde? —preguntó, divertido.
—Nada, señorito Lionel —replicó Raven rápidamente.
—A su cumpleaños vamos—intervino Maelik, con una sonrisa que casi pa