C64: Es el único ser en este mundo capaz de matarme.
La atmósfera en la mazmorra era espesa, repleta con el hedor metálico de la sangre y el sudor que impregnaba las paredes de piedra. La humedad se aferraba a la piel, asfixiante y persistente, como si el mismo ambiente pudiera anticipar la gravedad de la conversación que estaba a punto de tener lugar.
Dorian, con la piel manchada de sangre y el hombro desgarrado por la mordida de Somali, dejó escapar un gruñido bajo al comenzar su transformación. Su cuerpo, aún en su forma de lobo, se estremeció