C65: Podemos intentarlo.
Después de aquella revelación tan importante, todos quedaron en silencio. Freya, por su parte, entrecerró los ojos, como si intentara asegurarse de que había escuchado bien, de que sus sentidos no le estaban jugando una mala pasada.
—Entonces, Alfa… —soltó—. ¿Usted ya encontró a su mate? ¿A la mujer que dejó en el mundo humano?
Dorian no apartó la mirada de ella, pero en su postura rígida y en la sutil contracción de su mandíbula se adivinaba la carga de todo lo que había confesado.
—Sí, ya la