Mundo ficciónIniciar sesiónCuando el mejor amigo del Alfa se ve envuelto en crisis, decide casar a su hija menor con el próximo Alfa, dando a entender que nadie podría ser mejor luna que ella, ya que ha sido criada dentro de una familia Beta. Al casarse el amor y el romance empieza a florecer, mientras una duda de odio resurge del pasado. El Alfa se detiene y no marca a su esposa, hasta estar seguro que es realmente su Mate. ¿Estará lista para ser la nueva luna y reclamar su lugar?
Leer más-Hoy es el día de mi boda, gracias a mi padre el Beta de nuestra manada seré entregada al nuevo Alfa de la mafia, Whis. Un chico talentoso pero arrogante, capaz de aceptar está boda solo por la amistad que existe entre su padre y el mío. Para ser honesta estoy triste y frustrada, por qué debo ser yo la que pague por los errores de otros, mi madre y hermanos están felices de que pronto en la fiesta de la diosa de la luna, seré nombrada la Luna de la mafia, suena lindo decir que tendré una vida llena de lujos y ensueño, pero Whis jamás me habla, simplemente me ignora.
Quisiera no ser hija del Beta por primera vez en mi vida, quisiera ser una loba normal, que puede elegir a su pareja o formar parte de los lobos de búsqueda, daría incluso uno de mis colmillos por ser un humano. Pero aquí estoy en el salón de regalos, esperando a que entren las damas de honor y me guíen hasta el altar donde me estará esperando el nuevo Alfa de la mafia, mi rostro no puede verse por las capas de velo que traigo puesto, así que mi tristeza, enfado, decepción no se ven. El vestido que traigo puesto revela mucho, y me hace sentir incómoda, pero es el que Whis escogió para mí, claro ni eso pude decidir. Por cierto mi nombre es Danna. Al final del pasillo escucho unos pasos suaves, son los de mi madre, viene a felicitarme de seguro; veo entre abrirse la puerta y entra mi madre, trae los ojos medio llorosos pero está feliz. -Danna- me habla suavemente -¡Pero que hermosa te vez!, por fin encontraste a tu pareja y vivirás en una mansión llena de lujos, autos preciosos y provaras platillos dignos de una Luna. Pero no tienes por qué ser encajosa tendrás que abogar para que tus hermanos entren al equipo de seguridad del Alfa y asegurar sus puestos, y por su puesto no debes de olvidarte de tu deber, gracias a que tú padre y yo tuvimos una hija es que está "situación" no se salió de control. Así que no te olvides de ser una buena esposa y hacer que te marque lo más pronto posible, así ningún otro lobo te reclamará y ninguna loba te quitará el puesto, asegúrate de que todos crean que se casaron por amor y no por contrato. -Si madre- digo con angustia y resignación -Ya es hora podrías llamar a las damas de honor para iniciar la ceremonia. Dentro de los 5 minutos ya estaba parada frente a todos lista para casarme. Whis me veía con un rostro sin importancia, como cuando el estaba entrenando en el club y yo paseaba junto a mi familia. La ceremonia dio inicio y algunos lobos estaban emocionados, otros me miraban con rabia y algunos otros solo iban a comer. Se hizo la fiesta en grande y algunos lobos dieron un show pelea para entretener a los invitados. Llegada la noche me retire al cuarto que dispusieron el Alfa y Luna para nosotros, en breves minutos Whis entro y me dijo duerme en la cama, yo dormiré en el sofá de alado; creo que es demasiada emoción por hoy, mañana te enseñaré tus deberes y platicaremos. A pesar de que Whis era egoísta y malhumorado, siempre fue respetuoso conmigo, o tal vez lo hacía por qué me encontraba no atractiva para el. En fin me quite el vestido, me di un baño y me acosté, mañana será un día muy largo y pesado, y no quiero despertar. Hoy es el primer día en una casa desconocida, despierto con el silencio rompiéndose con el canto de las aves, pero Whis no está, tal vez solo fue al baño. Espere por media hora y no llego, decidí levantarme, bañarme y arreglarme... listo! no hay nada más que hacer. Son las 11 de la mañana y ya no se que hacer, desayuné en una mesa enorme parecía que estaba en un buffet, es extraño el ambiente. Terminé y me dispuse a conocer la casa, no hay nada que pueda hacer, hay decenas de empleados, cada uno tiene su funcion. El mayordomo interrumpió mis pensamientos -Señorita, necesito que me acompañe, por cierto me presento soy el mayordomo Cho, es un placer servirle. -¡Gracias!, vamos- Le dije con un tono distraído -El joven Alfa nos pidió que cambiaramos la decoración de la sala principal, la cocina y la recámara a su gusto, pase por aquí por favor. Me enseño la gama de colores para la pintura, estilos de cojines y sillones, cortinas, tapetes e incluso camas y muebles para la habitacion. Escogí para la sala unos sillones verdes olivo con los cojines color crema, una manta café; para la pintura un tono gris neutro con base café en las orillas, unas cortinas con velo blanco, entre velo negro, tela café y cintas verdes. Así pase la mayor parte de la tarde eligiendo esto y aquello, al final del día, pedí una cena ligera, me fui al cuarto a duchar, y al salir vi a Whis sentado en la cama, esperándome. -Me dijeron que tomaste una pequeña merienda, vamos a cenar bien, como familia, ponte un vestido de los que hay en el armario, y arreglate, te espero abajo, en 5 min nos vamos. -Si- fue todo lo que pude articular, no podia negarme, es la primera vez que lo escucho decir que somos familia. -Bien, tardaste menos, vámonos hoy cenaremos fuera. Todo el camino se la paso callado, como si concentrarse en el camino fuera lo único que existiera, era muy incómodo, me puse los audífonos y espere llegar pronto. Al fin llegamos y como todo caballero me abrió la puerta, me ayudó a salir y me tomo del brazo colocándolo en el suyo. Los lobos del restaurante solo nos miraban, como si fuéramos una pareja enamorada. Nos dieron una mesa en un salón privado y comenzaron a traer los bocadillos, Whis me dio la palabra para que ordenará lo mío y después pidió el. En medio de la cena, me preguntó si había hecho algún cambio en la casa, le conté todo con detalle, lo curioso es que me puso tal atención que termino sonrojando me. -¿Por que te sonrojas? así que cada que te mire parecerás una granada. Tenemos que hacer una alianza, se que en nuestra infancia y parte de la adolescencia te ignoraba, pero hoy eres mi esposa, la futura Luna y tenemos que estar unidos para poder manejar a la manada. Quiero que todo lo que te pase por la cabeza, dudas, gustos o disgustos, me lo digas, lo mismo haré. -¿Puedo saber por qué te casaste conmigo, habiendo tantas chicas mejores? -¿Hay alguien mejor que tú?, Danna fuiste criada por un Beta, tienes costumbres que solo las familias reales tienen, tengo que confesarte algo, yo...- Nos interrumpió un mesero trayendo una cubeta de champagne y unas copas de cristal decoradas con flores de loto. -¡Gracias!- Lo dijo en un tono algo molesto, -Ahi déjalo, yo lo sirvo- hizo una seña y el mesero se fue. -¿Que querías decirme? -Primero tomemos una copa y te lo digo. Sirvió las copas, brindamos y al tomarle se me quedaba viendo, como si le debiera algo. -Sabes, yo... no es que te ignorara, puede que me costará hablarte, la verdad es que me gustas desde que éramos niños, pero tenía que enfocarme en mis tareas, por eso acepte casarme contigo, quiero ser quien te marque. No supe que decir en ese momento, solo lo escuché con asombro, Whis el lobo que me ignoraba, estaba "enamorado de mi", por eso nunca tuvo novia... Al decir verdad, a mí también me gustaba.Me estoy volviendo loco, sigo buscando en el bosque, pero aún no la encuentro, ya mandé a mis hombres a rodear todos los rincones de esta ciudad, si no aparece tendré que enfrentar las consecuencias de pisar territorio ajeno.-Whis!! Whis!!- alguien susurraba mi nombre en medio de los árboles, el aroma de ella estaba impregnado en el aire, pero había algo que me hacía dudar, había una extraña sustancia que me daba desconfianza, y si el secuestrador le quitó alguna prenda, y solo está usando mi olfato para engañarme.Aún así los llamados son más intensos cada vez, en cada lado que doy, me siento más cerca de ella. Se está oscureciendo, y pronto voy a tener que esperar a mañana, tal vez me desespere, ¿Cómo estás Danna?¿Que te han hecho?¿Ese es tu aroma, estás en el bosque?, no podía dormir, estaba alerta en todo, cualquier ruido, me hacía voltear para descubrir que no era ella.Ya amaneció, estoy caminando a dirección del río, a lo lejos veo una silueta desmayada entre la maleza y unos
En cuanto Mark salió del cuarto, empecé a sentirme mareada de nuevo, pero está vez no era nada que hubiera tomado, sino por vagos recuerdos de la infancia. Ahora estaba perturbada por lo que sabía de mi padre, ¿Porqué debo yo pagar algo que no hice?, intenté de todo para hacer despertar a mi loba, pero era en vano, pareciera que la durmieron para siempre. Me quedé dormida después de tanto esfuerzo, y cuando desperté ya estaba sentada en un sillón, enfrente mio había una caja y una nota: "Hija mía perdoname, se que Whis es tu pareja, pero tenía que pagar unas deudas, espero que la luna y tú puedan dejarme vivir en paz, ponte este vestido y arreglate, pronto pasarán por ti y por fin conocerás tu destino" Se me heló la sangre solo de saber que mi padre me estaba entregando a un desconocido. Tomé mi decisión y solo saque el vestido y los tacones de la caja, busque algo con el cual defenderme de quién entrara, y con un trapo me tape la boca y nariz por si volvían a aventar el extraño
-Hola Whis! necesito verte, se que lo que paso no fue nada agradable y que te hice mal, pero déjame explicarte por qué lo hice!- Se escuchó una voz familiar -¿Mark? Dónde has estado en todo este tiempo, sabes que han pasado muchas cosas, me gustaría verte, te espero en el "Café del Norte" se encuentra en el centro comercial, me alegra escucharte!- Dije con un tono despreocupado -Preparen mi auto- dijo Whis, -ire a ver a un amigo, necesito que Danna no se entere de que saldré, si pregunta, díganle que aún estoy en la oficina, no quiero causarle daño, después hablaré con ella. Más tarde me dirigí al café, y lo vi, sentado sin moverse, morando solo su reloj y limpiando descuidadamente su zapato. Me acerque e inmediatamente le hice una pregunta, sabía que si daba más rodeos jamás me diría que paso en realidad.-¿Ahora sí puedes explicarme todo, sin que te falte un detalle?--Bien- se acomodo su saco y empezó -Recuerdas que en ese entonces los 3 jugábamos, éramos inseparables, pero un
Era... Mi padre, estaba sentado en una silla mirándome, esperando a que despertara, para después levantarse y hacer una llamada -Desperto, ahora mismo la subo al auto y la mando para allá! -¿Auto?¿ir a dónde?¿por qué mi papá, quiere mandarme a otro lado? El solo me miró, y pronunció dos palabras que me rompieron el corazón -¡Lo siento!. Empecé a llorar y a seguir haciéndome las mismas preguntas. Me taparon la cabeza, y me subieron a un auto, sentía como se movía, y escuchaba el ruido del motor, se detuvo un rato después, me bajaron; camine por un sendero lleno de piedras, podía ver por debajo de la capucha que me habían puesto, llegamos a un edificio y por fin me descubrieron la cabeza.Solo vi un escritorio, y detrás de el una silla volteada de la cual se alzó un brazo haciendo una seña con los dedos de que me acercara.Llegué al frente del escritorio y pregunté con voz temblorosa -¿Por qué estoy aquí?- -Shhhh!- se escuchó detrás de la silla, -Eres parte del trato que se hizo con
Último capítulo