Mundo ficciónIniciar sesiónMe envolví precipitadamente en una toalla y salí al pasillo, buscando intimidad para la conversación que no quería que Celia escuchara. Seguramente lo que Fabrizio tenía que decirme era grave para llamar a esa hora nocturna.
—La encontramos —fue lo único que dijo al principio, y yo me quedé tratando de asimilar sus palabras—. A Diletta, la encontramos.—¿En serio? ¿Está viva? ¿






