Mundo ficciónIniciar sesiónUna oleada de esperanza me inundó al escuchar estas palabras; debía tratarse de Celia intentando contactarme. Este pequeño indicio era suficiente para inferir que aún confiaba en mí, que tal vez nuestros sentimientos eran genuinos y compartidos. Mi corazón latía con la convicción de su inocencia; se negaba a creer que ella pudiera haberme manipulado.
—Gracias, Darío. Mantente en guardia y no bajes la vigilancia &m






