Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de mi hermano me escrutaban implacablemente. Debía encontrar una forma de suavizar la verdad sin mentir completamente. La lealtad familiar y el amor recién descubierto chocaban en mi interior, creando un torbellino de emociones que amenazaba con desbordarme. Nunca antes le había mentido a mi hermano sin importar qué me sucediera, pero esto era distinto.
—¿Me puedes explicar qué demonios quisieron decir con eso de que tienen que revisarte para saber si eres virgen o no, Diletta?






