Mundo ficciónIniciar sesiónDANTE:
Con un movimiento rápido, saqué la Daga Obsidiana de mi chaqueta que brilló de una manera extraña al chocar contra la luz. —Toma, Fabio, dáselo a Giovanni. Se lo mandó Alonso —dije, entregándole el arma con manos sudorosas. —Dile que les haga a todas ellas los signos que le hizo el abuelo a Gema. —¿Y eso? —preguntó Fabio, sus ojos fijos en la hoja negra y brillante. —Es la daga que les quita el poder a estas brujas —expliqué apresuradament






