Mundo de ficçãoIniciar sessãoALONSO:
Vittorio siguió leyendo la extraña letra de mi abuelo. Según lo que escribía, nuestra verdadera abuela, Rubicelda, había sido víctima de circunstancias terribles por heredar la sangre dorada, algo que no tenía su hermana.
—Espera, ¿qué quieres decir? Lee eso de nuevo —ordené de inmediato—. ¿Mi verdadera abuela tiene sangre dorada como mi Celia? —Por lo qu






