192. CONTINUACIÓN
DANTE:
Un silencio pesado se instaló en la habitación. Los Garibaldi nos miramos entre sí; el rostro de Fabrizio reflejaba una mezcla de incredulidad y fascinación.
—Nadie lo sabía —respondió Vittorio, con un brillo extraño en los ojos—. Su abuelo es un hombre enigmático; vivía y vive como un fantasma que se mueve entre las sombras. Aún así… esto que voy a decir puede que los moleste y hasta me eliminen, pero no puedo dejar de decirlo. Creo que fui el culpable de que se supiera de él y de su g