Mundo ficciónIniciar sesiónLUIGI:
Mi voz se quebró al hablar, un nudo en la garganta impidiéndome continuar. Enzo, como siempre, me envolvió en un abrazo lleno de amor y apoyo. Lucero se giró para observarnos y luego, con una sonrisa dulce en los labios, dijo:
—Hacen muy buena pareja. Mamá tenía razón. Ella me dijo que sabía que ustedes estaban destinados a estar juntos, pero también me contó que te amaba, papá, y jura






