133. LA HISTORIA CONTINÚA
ALONSO:
Nectáreo y yo intercambiamos miradas intrigados. La complejidad de su herencia familiar se desplegaba ante nosotros como un tapiz lleno de hilos entrecruzados y nudos complicados. Cada vez estábamos más seguros que el matrimonio Balarte, eran los culpables de lo que le sucedió a Dinora y también estaban envueltos en lo que le sucedió a mi hermano Luigi.
—Y luego Dante, con esa mirada inquisitiva que tiene se dio cuenta que habíamos tocado una fibra informativa, intervino diciendo que habías sido tú, Nectáreo, quien me había confiado esa información —prosiguió Diletta. —Ellos cambiaban de color sin poder controlarse con miedo en sus miradas.
La narración de Diletta había abierto una puerta hacia el inicio oculto que buscábamos antes de lo esperado, invitándonos a adentrarnos en los laberint