Mundo ficciónIniciar sesiónTanto Dante como Agustino abrieron los ojos. Este último abría y cerraba la boca con incredulidad y, al mismo tiempo, sin saber qué hacer o decir. Casi solté la carcajada viendo la mirada de desaprobación que me lanzó Dante, tratando de que dijera que era con Alonso, como habían planeado hacer más adelante.
—Lo hice porque la otra opción era perderlo todo, papá. Pensé que estarías de acuerdo. En def






