Mundo ficciónIniciar sesiónYa había tenido tiempo de pensar cómo dormiríamos esa noche, considerando que había un solo dormitorio con una sola cama, y que no podía obligar a Risa a que la compartiera conmigo. Así que mientras ella alimentaba a los cuervos, agregué leña en los dos hogares y corrí mesa y sillas en el comedor.
—¿Qué haces, mi señor? —inquirió muy seria al verme tender mi manto sobre la alfombra fr







